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Internet puede venir de un globo
Octubre 19, 2007, 3:43 pm
Archivado en: Iluminar con Wimax

globo.jpgLa necesidad de aumentar la penetración de Internet en Chile y permitir que la sociedad en su conjunto se suba a las redes, es un tema que ya se va instalando en la agenda pública. Internet significa mayor democracia participativa en cada una de las decisiones que importan a nuestro país. Banda Ancha más apropiación digital significa subirse a las conversaciones que van teniendo lugar en el mundo. ¿Cómo lo hacemos, dada nuestra loca geografía?, es la pregunta que se impone.
Hemos estado hablando de Wimax, Wifi, la apuesta futura parece que va a ir definitivamente por las inalámbricas.

Encontramos en ediciones especiales del diario el Mercurio, un excelente artículo que da cuenta de la solución que lleva por nombre estratélite. Se trata de globos dirigibles que pueden llegar a iluminar una zona de hasta mil kilómetros de diámetro. Dado lo angosto de nuestro territorio, con tres estratélites podríamos iluminar todo Chile.
 

Aquí les presentamos el artículo escrito por Catalina Correa

No hay duda de que una de las principales ventajas de WiMax es que permite cubrir inalámbricamente extensas áreas geográficas, ya que cuenta con un radio de acción de aproximadamente 50 kilómetros. Muchísimo más que la conectividad que despliega WiFi, y suficiente para iluminar grandes ciudades.  Pero como los investigadores y científicos siempre tratan de ir un paso más allá, ya ha surgido un nuevo dispositivo que permitirá llevar la nueva tecnología más lejos. Son los Estratélites, una alternativa perfecta para el desarrollo de redes de banda ancha a escala nacional, ya que permite una cobertura de hasta 1000 kilómetros de diámetro. Se trata de globos, o más bien dirigibles que se mantienen geoestacionarios en un punto determinado a nivel de la estratosfera, es decir, entre 17 y 50 kilómetros de altitud, pero dentro de la atmósfera. Esto, a diferencia de los satélites convencionales que se sitúan en el espacio exterior. La comparación no es trivial, ya que como la banda ancha por vía telefónica tiene ciertas limitaciones, sobre todo por los rangos limitados de velocidad que permite, muchos han pensado que la alternativa ideal es proveer de conexión vía satélite. Pero por el momento su operación resulta demasiado cara como para destinarlos a proveer este servicio, y tampoco son capaces de brindar conectividad más que a un número limitado de usuarios. En contraposición al satélite, la nave dirigible reduce el tiempo de respuesta, aunque cubre un área más pequeña de tierra. Eso sí, es una opción muchísimo más económica que la puesta en órbita de un satélite, ya que ésta cuesta entre 25 y 30 millones de dólares. La conexión vía globos aerostáticos sería una solución intermedia. Y es que no tiene las limitaciones de capacidad de la telefonía, y además es más barata que la conexión vía satélite. Por su altura, además, resultan ideales para la ubicación de puntos de iluminación de redes WiMax, que requieren lugares elevados. Y si bien estas naves pueden utilizar todo tipo de tecnología para brindar conectividad, los expertos especulan que el vencedor será definitivamente el nuevo estándar inalámbrico. 

Ballena voladora

El Estratélite, de unos setenta y cinco metros de largo, tiene aspecto de ballena, está recubierto de paneles solares en su parte superior que alimentan sus motores eléctricos, y sólo tiene que descender periódicamente para realizar tareas de mantenimiento. Y es que cada Estratélite se diseña para permanecer en una localización hasta por 12 meses. Para que la nave original pueda sea traída de vuelta a la tierra para realizar el proceso de mantenimiento y las mejoras tecnológicas en la comunicación, sin interrumpir el servicio, se utilizará un Estratélite duplicado.Una sola unidad puede proporcionar Internet de alta velocidad, señales de teléfono móvil y televisión digital y radio para una extensa área. Comparado con las torres de comunicaciones terrestres, cubre un área mayor con tiempos de respuesta que dependen más del equipo de comunicaciones interno que de la distancia. Sus partidarios sostienen que esta nueva plataforma de comunicaciones puede eliminar la necesidad de torres terrestres de emisión, ya que una sola unidad sustituye muchas. Esto también implica que un área sin esta infraestructura, como es el caso de los países menos desarrollados o naciones enfrentadas en conflictos bélicos, puedan instalar una red de banda ancha con relativa facilidad. Y a gran velocidad. La nave puede proveer de conexiones de hasta 120 Mbsp. La palabra Estratélite es una marca registrada por Sanswire Network, filial de GlobeTel Communications Corp, aunque eso no implica que no hayan surgido otras empresas desarrolladoras de tecnologías similares.  “Pretendemos reemplazar los satélites a menor costo”, dijo Leigh Coleman, presidente de la matriz de Sanswire, GlobeTel Communications, en esa oportunidad. Y agregó: “Creemos que esto cambiará la forma en que estamos habituados a comunicarnos”. Proyectos similares han sido llevados acabo por Aviation Technologies Group (ATG) en Bedford, Inglaterra y por SkyTower Inc., en Monrovia, Estados Unidos.  Y los latinos definitivamente no nos quedaremos atrás. Representantes de Sanswire ya se han reunido con el presidente de Colombia, quien comprometió su ayuda para impulsar el desarrollo de esa tecnología en dicho país. Y hay razones para estar alertas al arribo de estas naves. Las últimas pruebas realizadas en la Universidad de York, en el Reino Unido, han sido todo un éxito. Así, los expertos creen que en un plazo de tres a cinco años los globos aerostáticos podrían atender a las demandas de conexión de gran velocidad sin cables, a una altísima velocidad. 

La apuesta chilena

Pero los chilenos no seremos meros espectadores en el desarrollo de esta nueva forma de brindar conectividad a extensas áreas geográficas. Una nave similar se está desarrollando actualmente en nuestro país, aunque claro, a menor escala que el proyecto original.